(4 de mayo de 2018 – Guaynabo) El gobernador Ricardo Rosselló Nevares anunció junto al senador Bill Nelson (D-FL) y el secretario del Departamento de la Vivienda (DV), Fernando Gil Enseñat, la entrega de 300 subsidios de arrendamiento bajo el programa Sección 8 y 62 títulos de propiedad a familias que llevaban años en espera de la titularidad.

“Para estas familias saber que cuentan con un techo seguro significará un gran alivio para su diario vivir. Con el otorgamiento de estos vales y estos títulos de propiedad reafirmamos nuestro compromiso de ayudar a las comunidades y mejorar su calidad de vida”, expresó el primer ejecutivo.

Durante el evento se entregaron 110 subsidios de arrendamiento y el resto se distribuirá en las Oficinas Regionales del DV.

Entre las familias beneficiadas con el subsidio se encuentra el caso de Ivonne Huertas, Ángel López Carrión y sus cuatro hijos. Tras el paso del huracán María por la Isla, esta familia perdió el techo de su casa y se refugió por un tiempo en una guagua escolar en el barrio Tomás de Castro en Caguas.

Al conocerse la situación de la familia, diversas agencias gubernamentales lograron canalizar la ayuda para que obtuvieran una residencia mediante el programa el Hogar Nueva Mujer, organización sin fines de lucro que ofrece ayuda a madres e hijos con múltiples necesidades. Dicho programa otorgó un vale temporero que la familia están utilizando en una unidad del sector El Siete de San Lorenzo.

La familia recibe hoy el subsidio del programa de Sección 8 tras completar recientemente el proceso de elegibilidad.

De otro lado, el primer mandatario destacó la presencia del congresista Nelson y destacó que “siempre ha demostrado su sentido de responsabilidad con la Isla, incluso desde antes del paso de los huracanes Irma y María”.

El senador federal ha respaldado la extensión del programa de Transición de Alojamiento Temporero (TSA, por sus siglas en inglés) de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés).

Asimismo, Nelson ha promovido una coordinación adecuada entre FEMA y el Departamento de Vivienda federal a favor de la Isla para que los puertorriqueños puedan beneficiarse de ayudas de vivienda.